
PLAN EMERGENTE PARA LAS FIESTAS
…buscando una actitud fitness compatible con la tradición, las actividades y la gastronomía de fin de año….
Por: Lic en Nut. y Chef Profesional Karen P. Zaldívar
Mas que una actitud, todo un estilo de vida….
Retomando un poco esta frase que bien define la filosofía de NPC, esta vez quisiera hablar de algo con una base social y emocional estrechamente relacionado con un mes donde el estilo de vida, la actitud y la disciplina del deporte deben de imponerse ante una serie de acontecimientos que pueden opacar el arduo trabajo realizado durante todo un año.
| Con esto me refiero al mes de Diciembre… una temporada llena de eventos los cuales por tradición no se adaptan a un estilo de vida saludable, sin embargo, encontrando la actitud y eligiendo las opciones adecuadas, fácilmente se pueden incorporar. |
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Lo que sí es un hecho es que dentro de toda la disciplina y esfuerzos realizados durante el año y en particular, los aspectos en donde más detalle y cuidado has puesto como tu alimentación, los periodos de trabajo, descanso, las competencias, etc., es importante no abandonar en ningún momento esa estructura humana que se ve motivada por la interacción social, esto es la convivencia con los amigos y familia quienes te han apoyado tanto durante todas tus temporadas de entrenamiento y competencia.
Es por esto que esta ocasión hablaré mas de cómo es importante convivir y festejar sin olvidar tus objetivos físicos principales y buscar una solución más compatible con las demandas sociales y propuestas culinarias de la temporada.
Así que es momento de reflexionar:
Temporada de fiestas… Cuál es el verdadero significado del fin de año? Cerrar con “broche de oro” todo nuestro trabajo y esfuerzo del año? O suena mejor, Darle un descanso al plan de alimentación?
Seguramente te has preguntado por qué en la temporada de fiestas todos pueden brindar y festejar mientras tu estas bajo un plan de alimentación, plan que por supuesto no incluye nada de la tradición de fin de año.
Esto es lo que nos pasa a todos, pues en la época de fiestas decembrinas se organizan tantos eventos cuya finalidad no es discriminar, sino que de alguna u otra forma se busca integrar a los miembros de una empresa, equipo de trabajo, familia o amigos y es en estas temporadas l cuando os pretextos para festejar no integran, recuerdan o siquiera mencionan las palabras dieta, plan de alimentación, régimen alimenticio o algo que se le parezca. Suele ser todo lo contrario.
En nuestra sociedad, como en cualquier otra, un festejo incluye una dinámica de alimentación diferente a la que se acostumbra de una manera regular o diaria.
También es importante reconocer que el factor social de la alimentación es una base primordial para establecer, desarrollar e incorporar hábitos y tradiciones alimenticias según los parámetros de cada cultura.
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Es verdad, en promedio la gente, durante los festejos acostumbrados en el mes de diciembre puede llegar a subir de 3 a 5 kg de peso aproximadamente, lo cual es realmente alarmante. |
Asimismo, entre el 80 y 90% de las personas que han llevado a cabo un plan de alimentación constante y supervisada durante el año, en estas fechas modifican o dan más libertad a sus patrones de alimentación, es decir, “rompen la dieta” o “después de estos días continuarán con su plan”.
Es así como resulta muy común que tras el impacto del aumento de peso tan solo en un mes, la idea motivante de comenzar un año junto con un nuevo plan de alimentación, lleva a la gente a colocar en su larga lista de propósitos aquellos referentes a la “dieta” y claro, la actividad física, comenzando el año con el pie derecho.
Sin embargo, gente como tú que no tiene en su lista de propósitos sino en su estilo de vida, la actividad física fitness o de alto rendimiento, los gustos y festejos de fin de año no son una opción tan accesible pues sin contar las calorías de más o el exceso de los gramos de grasa que contienen los platillos principales de un menú de navidad o cena de año nuevo, el peligro aquí son tan solo la cantidad de festejos que hay y la frecuencia con la que se supone asistirás.
Traduciendo un poco, lo que aquí nos debe de preocupar y lo que debemos de adaptar a nuestras costumbres es el número de veces que asistiremos y consumiremos lo que en cada banquete o festejo se ofrece, lo cual, puede estar muy lejos de lo que representa una disciplina deportiva.
La verdad es que hay tantos mitos alrededor de las fiestas decembrinas como malos hábitos.
| Uno de los factores principales es la predisposición a que existan y se manejen los excesos de una manera normal, es decir, uno de antemano, semanas o quizás hasta meses antes, está programado a que viene una temporada de mucha fiesta, mucha comida, mucho movimiento y en general mucho de todo. |
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Diciembre no es un mes así, no debe serlo. Y es entonces donde debemos empezar por comprender que el equilibrio que ha persistido en tu disciplina y estilo de vida puede continuar hasta que acabe el año y que entre fiesta y fiesta dicha filosofía de vida puede ser compartida con el resto de tu gente.
Así también es importante que sepamos que este equilibrio es tan fácil de llevar como suena, pues el balance nutrimental de los menús de las más importantes cenas de diciembre puede lograrse con el intercambio de alguno que otro ingrediente y así crear sobre lo ya tradicional algo que se adapte a la salud en general y no comparta ningún tipo de exceso en azúcar, grasa, harinas, etc.; que las cantidades sean en porciones relativas a lo que ha venido siendo tu patrón de alimentación y que la frecuencia de consumo de ciertos alimentos no se vea involucrado en un “diario”, “casi diario”, “todo el mes” o “hasta que terminen las posadas, o la cena de fin de año”.
Quizás esto último suena gracioso y aunque no lo es, es un tipo de actitud que tomamos al entrar el mes.
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Es necesario respetar los tiempos de las fiestas. Una que otra posada, la comida de fin de año de la empresa, las cenas con los amigos y la Navidad y la cena de año nuevo, son tan solo unos días. Estos festejos no deben durar el mes completo. |
Recordar que un factor indispensable para mantener un plan de alimentación y un programa de actividad física, sin importar el nivel, es la automotivación, pues sin ésta no llegaríamos a ningún objetivo que nos hayamos marcado.
Por esto mismo es importante no discriminarnos a nosotros mismos, no hacernos a un lado ni marcar una diferencia extremada y evidente en nuestro círculo familiar y de amistades. No en esta época.
Si es un hecho que hoy en día la gente que lleva a cabo un plan de alimentación y realiza actividad física como parte de un estilo de vida, es diferente a los demás. Pero no por eso en una temporada así debemos dejar de recordar nuestros objetivos y mucho menos apartarnos del resto que no es compatible con nuestro estilo de vida. Es decir, ni apartarnos ni llevar el ritmo de los demás.
Festejar nos lleva a un estado de ánimo más alegre
La temporada de fin de año nos obliga a celebrar nuestros logros con gran entusiasmo y éxtasis, aun así dicha alegría nos puede hacer olvidar nuestro régimen, modificar por un momento nuestros hábitos, ser más condescendientes con nosotros mismos, consentirnos o autopremiarnos cuando aún no ha terminado el año.
La alimentación del mes de diciembre es parte de una tradición, de una cultura culinaria de muchos años atrás.
Mucho tiene que ver la disposición de los ingredientes debido a la temporada, así como la mercadotecnia que cada vez nos invade con gran anticipación.
Los menús decembrinos pueden ser altos en grasas, azúcares, harinas. Pero si nosotros aplicamos nuestros conocimientos junto con un poco de nuestra creatividad, conocemos otros ingredientes y métodos de cocción podemos lograr no cambiar la tradición, pero sí proponer una alimentación más saludable y que las cenas y los recalentados interminables no cambien todo lo que hemos venido trabajando.
Podemos aprovechar que productos de origen animal altos en proteínas y bajos en grasas como el pavo y el bacalao, tan tradicionales de la temporada, sean elaborados con técnicas de cocción que involucren una cantidad de grasa menor y que vengan acompañados de otros productos que armonicen los sabores y no aumenten el valor energético de los mismos, es decir, no sumarles calorías.
Por ejemplo. Una entrada excelente puede ser un buen consomé. Quizás para que esta vez sea diferente, puede no ser de pollo. |
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Es tan fácil de hacer partiendo de lo que en el mundo de la gastronomía se conoce como FONDO. El fondo es una preparación líquida hecha a través del hervido lento de elementos nutritivos y aromáticos partiendo de un líquido frío logrando así la extracción de un sabor, aroma, cuerpo y alto valor nutrimental.
Lo favorable de los fondos es que pueden hacerse a partir de huesos de pollo, res, ternera, pescado o tan solo de verduras. Son la base de muchos caldos y sopas y su valor nutrimental radica en el aporte de proteínas y bajo contenido de grasa.
En esta ocasión puedes intentar hacer el típico caldo de pollo pero probando con huesos de res, los cuales puedes previamente rostizar en un horno, así tu consomé tendrá una apariencia y sabor más obscuro con un aroma más pronunciado. Es fácil de preparar y de bajo costo y la ventaja es que al hacer un buen caldo es posible que quedes satisfecho antes de que la cena haya terminado.
El bacalao puede ser hecho a las brasas, o al gril, método de calor directo y con poca grasa involucrada. Otros pescados buenos para cocinar en esta temporada pueden ser el salmón o el atún.
El pavo puede cocinarse al horno o rostizado. El rostizado es un método de cocción de calor seco, en donde el producto es cocinado en horno y constantemente bañado con los jugos y grasas que suelta el producto principal por si solo.
Si es probable que este método requiera un poco más de grasa que los demás, sin embargo, todo depende de que tanto le incorporemos y qué tanto podamos sustituir la grasa por otros caldos que ayuden a la hidratación del producto principal, en este caso, el pavo, y que no quede seco al final.
Todos estos platillos pueden ser acompañados con verduras asadas, al grill, etc.
Es muy importante evitar técnicas de cocción como frituras, capeados o empanizados. Lo ideal son los métodos de calor directo y sin grasa como el salteado, a la plancha o al grill. Para darle variedad a los platillos de la temporada, aquello rostizado o terminado al horno puede permitirse tan solo en los eventos más importantes de la temporada.
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Evitar los postres de temporada. Esos si, pues son altos en azúcar, muy altos. Los turrones, frutas cristalizadas, mazapanes, los famosos fruitcakes, etc., presentan en su elaboración altas concentraciones de azúcar, harinas refinadas, existiendo otras opciones que pueden ser más saludables que aunque no sean exactamente de la temporada, son igual de buenas. |
Con todo esto también se pueden aplicar otros consejos para evitar caer en las tentaciones. Son tan solo unos consejos muy fáciles de llevar.
- Cooperar con la preparación de los alimentos. Proponer entradas que contengan más verduras. Elaborar opciones que puedan entrar en el plan de alimentación sin diferenciarnos o marcar una diferencia evidente.
- Respeta tus horarios. Recuerda que no importa qué estés festejando. Debes adaptarte al entorno sin olvidar tus objetivos.
- Respeta tus horarios. No llegues con hambre a las fiestas.
- No olvides hidratarte constantemente. Si tomas alcohol, ayúdate con el agua para que puedas eliminar aquello que a tu organismo no le viene bien.
- Busca otros productos. El salmón, el atún en trozo, son opciones que también están disponibles en el mercado durante este mes.
Esto es tan solo un pequeño consejo para la temporada, no te desanimes que todos tienen la misma capacidad y posibilidad de festejar.
No olvides nunca tus objetivos, para lo que has trabajado tanto durante el año, pero también aprende a disfrutar, que es parte de tu disciplina como deportista y como ser humano. Comparte con tu gente más cercana todos estos hábitos que mas allá de ser positivos para ti, pueden ser saludables para todo aquel que se decida a comenzar el año con el pie derecho y una actitud llena de armonía y salud.
Y recuerda, ningún plan emergente suele funcionar, lo importante es la flexibilidad y capacidad de adaptación de tu plan de alimentación ante cualquier temporada del año.
¡Mucha suerte y felices fiestas! |
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Sobre el autor:
Nutrióloga y Chef Profesional Karen P. Zaldívar Miguélez.
Especialista en Nutrición y Cocina Nutricional.
Para contactarla y obtener información acerca de su asesoría comunicarse al 5543.5999 o al 3627.1048. o escríxºbele un correo electrónico a karenpzm@yahoo.com
Consultorio: Nebraska # 179, Colonia Nápoles , C.P. 03810 México, Distrito Federal, previa cita
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